-El estilo de vida sano, ¿una moda?
-Es difícil decirlo, pero a juzgar por los anuncios publicitarios, parece que es más una moda. Es una moda temporal para presumir del cuerpo, para abusar aún más de él. El concepto generalizado no es el que sostiene nuestra iglesia. Estamos hablando del cuidado del cuerpo, el respeto por las leyes de la salud, a lo cual nosotros podemos aportar mucho en contenido y en calidad a la moda de la salud que hoy se expresa en la sociedad.
-¿Cómo se vencen los prejuicios en el concepto de la vida sana?
-Uno de ellos podría ser el rechazo que se tiene por el vegetarianismo, aunque a muchos los atrae. Pero en cierto sector de la población pues, puede escucharse: "Vegetariano...eso no es para mí...no quiero ser tan extremista". Basándose en esa realidad, muchos nutricionistas y centros de salud europeos están usando el término "dieta mediterránea", que no es exactamente equivalente, pero es aceptada. Esta dieta usa el aceite de oliva, en lugar de la manteca; usa semillas, frutas en abundancia, cereales, legumbres, etc. Es mucho más aceptada, claro, es mucho más flexible, pues incluye productos animales, como el pescado. En ese sentido no debemos cerrarnos. Si dieta mediterránea se acepta más que vegetariana, pues aprovechemos esto para llegar a la gente y motivemos a un cambio a favor de la salud.
-Hace un momento finalizó una charla con alumnos de la FCS. ¿Cuáles son las recomendaciones básicas para un fututo profesional en relación con los hábitos saludables?
-No es sencillo. Estudiarlo es hermoso y recompensa, pero presentarlo a un paciente es un desafío, y a veces trae sinsabores. No todos los pacientes lo aceptan. Hay que tener un don especial para motivar con el mensaje de una forma atractiva, para que pueda ser aceptado. Podemos tener el conocimiento y argumentos específicos, pero si no se tiene ese don especial, es muy probable que sea rechazado por el paciente. Es importante saber acercarse a la gente y tener esa sensibilidad humana de llevarle lo que primero está necesitando, no inundarlo con todas las ideas y los conceptos porque, aunque buenos, pueden ahogar la respuesta del paciente. Estar frente al paciente, es el examen real para un profesional de la salud. La palabra clave es: motivación.
-Al tener la posibilidad de dialogar con profesionales y teniendo la oportunidad de presentar sus ideas por medio de la palabra escrita a diversos públicos, ¿cuál es el objetivo cuando escribe sobre vida saludable?
-El objetivo es cambiar los hábitos de la gente. No se hace sólo con un libro, ni con la palabra. Es una combinación de factores y circunstancias. La modificación de los hábitos es la base en la mejora del nivel de salud y esto en una sociedad desarrollada no se va a alcanzar con más tecnología ni con más medicamentos sino con un cambio en el estilo de vida. Y este cambio requiere, en primer lugar, una educación en el apetito. Ahora, ¿cómo cambiar los gustos para que nos apetezca lo saludable? Ese es el gran desafío para la educación de la salud: cambiar los apetitos, cambiar la naturaleza en el fondo.
-¿Qué opina acerca de su visita a la UAP?
-En Europa no tenemos la oportunidad de tener universidades adventistas. Así que el estar aquí es un gran privilegio y me siento pequeño frente a tantos estudiosos de la salud, con esa base adventista cristiana que le da un valor especial al conocimiento; y vengo aquí, sobre todo, a aprender y a disfrutar.
[Equipo ASN, Oscar González]
Dr. Jorge D. Pamplona Roger
Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada (España).
Después de dedicar quince años de su vida al ejercicio de la profesión médica en diversos hospitales públicos, ha centrado su actividad en la investigación médica y en la educación para la salud.Autor de numerosos artículos publicados en revistas de salud, así como otras obras de gran éxito.
* Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada (España).
* Médico especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo.
* Miembro de la Internacional Uniion of Food Science and Technology de Ontario (Canadá).
* Miembro de la Royal Microscopical Society de Oxford (Reino Unido).